El sueño de ampliar La Bombonera para aumentar su capacidad a 84.500 espectadores empieza a tomar forma en la dirigencia de Boca Juniors. Sin embargo, si se avanza con el proyecto, el Xeneize deberá trasladar su localía durante la fase más intensa de las obras, lo que abrió la búsqueda de estadios alternativos.
Las opciones que lideran la lista son el Estadio José Amalfitani y el Estadio Único Diego Armando Maradona. Ambos recintos permiten reubicar a los 25.000 abonados con los que cuenta actualmente el club, un requisito clave para cualquier mudanza.
Las ventajas de cada estadio
El José Amalfitani ofrece cercanía y accesibilidad. Ubicado en Capital Federal, el estadio es cómodo para la mayoría de los hinchas de Boca que viven en la ciudad o en el Área Metropolitana. Además, el club ya hizo de local allí en varias oportunidades, siendo la última el 20 de febrero de 2022, cuando venció 2-1 a Rosario Central por la Copa de la Liga. Su ubicación junto a la Autopista 25 de Mayo y avenidas muy transitadas facilita la llegada de los seguidores y la logística del operativo de seguridad.
Por su parte, el Único de La Plata destaca por su capacidad: con 53.000 espectadores, supera al Amalfitani y actualmente no es utilizado por ningún equipo, lo que simplifica la coordinación del calendario y los operativos de seguridad. El inconveniente principal es la distancia: el traslado desde Capital Federal puede durar entre 40 minutos y una hora, y el tráfico podría complicar la ida y vuelta de los hinchas, especialmente en partidos de semana o domingos por la noche.
Proyecto de ampliación
El plan de Boca contempla una primera fase que no obligaría a mover la localía: la construcción de seis torres sobre el playón de las vías permitirá el ingreso y egreso de los hinchas a las nuevas bandejas sin afectar la circulación de vehículos ni exigir la compra de casas aledañas. La segunda etapa, que sí requerirá mudanza, incluye la demolición de la platea preferencial y los palcos sobre la calle Del Valle Iberlucea para construir dos nuevas plateas y ampliar los palcos de 80 a 200.
La dirigencia, encabezada por Juan Román Riquelme, busca aprobar el proyecto ante la Comisión Nacional de Regulación de Transporte y la Legislatura Porteña, antes de oficializar las decisiones sobre el estadio que albergará a Boca durante las obras. Por el momento, Vélez y La Plata son las alternativas más viables.
