El FMI advirtió que «la guerra frenará el crecimiento mundial»

DESTACADO DEL DIA Economia Mundo

El Fondo Monetario Internacional  advirtió que la guerra en Medio Oriente acelerará la inflación y ralentizará el crecimiento mundial. La directora del organismo, Kristalina Georgieva, señaló en declaraciones a Reuters que, sin el conflicto, el FMI habría proyectado una mejora en la actividad económica global. Según ella, las estimaciones previas situaban el crecimiento en el 3,3% para 2026 y en el 3,2% para 2027.

“Si no hubiéramos tenido esta guerra, habríamos visto una ligera revisión al alza de nuestras previsiones de crecimiento. En cambio, ahora todo apunta a un aumento de los precios y a un crecimiento más lento”, expresó ayer.

Georgieva explicó que el impacto del conflicto ya se refleja en las perspectivas de inflación y de crecimiento. Incluso en un escenario de resolución rápida, el efecto negativo persistirá sobre las proyecciones. “Incluso un pronto fin de las hostilidades y una recuperación bastante rápida darían lugar a una revisión a la baja ‘relativamente pequeña’ de la previsión de crecimiento y a una revisión al alza de su previsión de inflación”, sostuvo.

El estrecho de Ormuz

Según la Agencia Internacional de Energía, el cierre parcial del estrecho de Ormuz y los daños a la infraestructura regional alteraron el mercado internacional del petróleo. El FMI señaló que, para los países importadores, este aumento de precios funciona como un impuesto sobre los ingresos nacionales.  Cerca del 30% de la producción mundial de petróleo y el 20% del gas natural licuado transitan por el estrecho de Ormuz, lo que expone a economías de África y Asia. En Asia y Europa, los principales importadores concentran el mayor impacto por el aumento de los costos energéticos.

El alza de la energía también repercute en Medio Oriente, África, Asia-Pacífico y América Latina. En estas regiones, el encarecimiento se combina con subas en alimentos y fertilizantes y con condiciones financieras más restrictivas. El FMI advirtió que los países de bajos ingresos enfrentan mayores riesgos de inseguridad alimentaria. “Los habitantes de los países de ingreso bajo son quienes corren el mayor riesgo cuando suben los precios”, resaltaron.