El ciervo de los pantanos dejó de estar categorizado como “Vulnerable” y pasó a la categoría “Casi amenazada” en Argentina, un cambio que refleja la recuperación de su población en los últimos años.
El avance se vincula principalmente con el crecimiento de ejemplares en los Esteros del Iberá.
Desde la Rewilding Argentina y el Parque Nacional Iberá destacaron que este logro es resultado de años de trabajo en conservación y protección del hábitat.
Las acciones incluyeron monitoreo, restauración de ecosistemas y reducción de amenazas para la especie.
El ciervo de los pantanos fue declarado Monumento Natural en Corrientes, Chaco, Buenos Aires y Entre Ríos.
Históricamente, una de las zonas más afectadas fue el Delta del Paraná, donde la población disminuyó por la caza y los cambios en el uso del suelo durante fines del siglo XX y comienzos del XXI.
En este contexto, el Gobierno de Corrientes sancionó una ley que habilita la translocación de especies nativas, con el objetivo de restaurar ecosistemas en otras regiones del país.
Esto permitirá que especies recuperadas, como el ciervo de los pantanos, contribuyan a fortalecer poblaciones en áreas donde aún se encuentran en estado crítico.
