Milei promete «llegar hasta las últimas consecuencias» con la red de espionaje ruso

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El presidente Javier Milei anticipó que el Gobierno avanzará con medidas judiciales e institucionales frente a la presunta campaña de desinformación atribuida a una red rusa, al advertir que se trata de “una gravedad institucional pocas veces vista en la historia” y asegurar que su administración buscará identificar a todos los responsables.

Según supo la Agencia Noticias Argentinas, el mandatario sostuvo que la investigación revelada a partir de documentos filtrados muestra apenas “la punta del iceberg” de una estructura más amplia. “Vamos a llegar hasta las últimas consecuencias para identificar a todos los actores directos e indirectos que participaron de esta red de espionaje ilegal”, afirmó en redes sociales, al fijar la postura oficial frente a la controversia.

Tal como indican los informes difundidos por un consorcio internacional de periodistas, una organización denominada “La Compañía” habría desplegado entre abril y octubre de 2024 una campaña orientada a desacreditar al gobierno argentino. Los documentos mencionan un presupuesto cercano a los 283.000 dólares destinado a financiar más de 250 artículos críticos publicados en distintos medios digitales, además de acciones en redes sociales y otras iniciativas de influencia.

De acuerdo con los registros analizados, los contenidos difundidos incluían cuestionamientos al programa de ajuste económico, críticas al impacto social de las medidas oficiales y objeciones al alineamiento internacional del país con Ucrania. También se detectaron firmas inexistentes, autores ficticios y material presuntamente fabricado con herramientas digitales.

El accionar del Gobierno frente a esta situación se orienta a tres ejes principales: la investigación judicial, el refuerzo de los mecanismos de inteligencia y el seguimiento diplomático del caso. La Secretaría de Inteligencia del Estado ya había confirmado en 2025 la detección de una presunta red de agentes extranjeros y aseguró haber dado intervención a la Justicia Federal y al Ministerio Público Fiscal. “Su propósito era difundir información falsa e influir en la opinión pública argentina en beneficio de intereses geopolíticos extranjeros”, indicaron desde el organismo.

 

La controversia también generó repercusiones en el ámbito periodístico. Diversos medios mencionados en los documentos negaron haber recibido financiamiento o haber participado de campañas coordinadas, aunque algunos reconocieron que los artículos cuestionados llegaron a través de intermediarios. En paralelo, el Foro de Periodismo Argentino había advertido previamente sobre mecanismos de desinformación vinculados a actores internacionales y colaboró en el análisis de estas prácticas.

Mientras la investigación continúa, el Gobierno insiste en que la prioridad será esclarecer los hechos y determinar responsabilidades. En ese marco, Milei ratificó la línea de acción oficial: “Vamos a llegar hasta las últimas consecuencias”, una señal de que el Ejecutivo buscará avanzar tanto en el plano judicial como en el institucional frente a la presunta operación de influencia extranjera.