Aunque el Gobierno celebra una mejora en reservas, exportaciones y actividad económica, el organismo internacional alertó sobre el impacto de la inflación en el consumo, el aumento del desempleo juvenil y los riesgos políticos de cara a las elecciones de 2027.
El Gobierno nacional atraviesa una de las semanas más favorables en materia de indicadores económicos desde el inicio de la gestión de Javier Milei. El crecimiento de las exportaciones, el récord de superávit comercial y la recuperación de distintos sectores productivos fueron destacados tanto por el mercado como por el Fondo Monetario Internacional (FMI), que en su último informe volvió a respaldar el programa económico argentino.
Según los últimos datos oficiales, en abril se registró un superávit comercial récord de USD 2.710 millones, mientras que las reservas del Banco Central continúan creciendo y ya se acercan a los USD 47.000 millones. A esto se suma una mejora de la actividad económica, que en marzo mostró un crecimiento interanual del 5,5%, impulsado principalmente por la recuperación de la industria, la construcción y el comercio.
Sin embargo, el escenario positivo de la macroeconomía todavía no logra reflejarse en el bolsillo de gran parte de la población. Distintos informes privados señalan que el consumo masivo continúa deprimido y se encuentra un 11% por debajo de los niveles de enero de 2023. El aumento de tarifas, la persistencia de la inflación y la pérdida de poder adquisitivo siguen afectando la capacidad de compra de los hogares.
El informe del FMI, difundido tras la segunda revisión del acuerdo con Argentina, valoró especialmente el sostenimiento del superávit fiscal y los esfuerzos por fortalecer las reservas del Banco Central. No obstante, el organismo también dejó planteadas varias advertencias sobre el escenario político y social que atraviesa el país.
Entre los principales puntos de preocupación aparecen la incertidumbre electoral rumbo a 2027, el cansancio social frente a una recuperación económica que todavía no alcanza a los sectores más vulnerables y una creciente percepción de corrupción que podría afectar la confianza de los inversores y el apoyo político al oficialismo.
El Fondo también puso el foco en el aumento del desempleo juvenil y recomendó mantener o ampliar los programas de asistencia social para evitar un deterioro mayor en los sectores de menores ingresos. Según el organismo, estas tensiones podrían debilitar el respaldo ciudadano a las reformas impulsadas por el Gobierno.
En paralelo, desde el oficialismo comenzaron a aparecer referencias explícitas al próximo escenario electoral. El presidente Javier Milei mencionó por primera vez la posibilidad de una reelección al anunciar la continuidad de la baja de retenciones “si nos reeligen”, mientras que el ministro de Economía, Luis Caputo, aseguró que la sociedad “no quiere volver al pasado”, incluso si la recuperación económica demora más de lo esperado.
Los especialistas coinciden en que los próximos meses serán clave para consolidar la estabilidad económica y trasladar la recuperación de los indicadores macro a una mejora concreta en el nivel de vida de la población. Aunque el riesgo de una crisis cambiaria parece hoy más lejano, el clima electoral podría volver a generar tensiones sobre el dólar, el riesgo país y las tasas de interés a medida que se acerquen las definiciones políticas de 2027.
