a industria automotriz argentina se prepara para un reordenamiento productivo significativo en 2025: tres modelos dejarán de fabricarse en el país, mientras que una nueva pick-up de Fiat comienza a producirse en Córdoba. La ecuación entre vehículos nacionales e importados podría verse alterada, en un mercado donde actualmente el 56% de los autos provienen del exterior.
¿Qué autos dejan de fabricarse?
Volkswagen Taos
Se dejará de producir desde julio en la planta de General Pacheco.
Será reemplazado por una versión importada desde México hacia fin de año.
El nuevo modelo tendrá cambios estéticos pero no mecánicos.
Representa actualmente el 3,5% del mercado automotor argentino.
Nissan Frontier
Saldrá de la línea de producción en Santa Isabel (Córdoba) a fines de 2025.
Seguirá en el mercado como modelo importado desde México.
Su participación bajó de 1,7% en 2024 a 1,3% en lo que va de 2025.
Renault Alaskan
También dejará de fabricarse en Córdoba este año.
No tendrá reemplazo directo: desaparecerá del mercado.
En 2024, representó solo el 0,5% del mercado, y este año apenas el 0,2%.
¿Qué modelo entra en escena?
Fiat Titano
Es la primera pick-up de una tonelada de Fiat, fabricada en la planta de Ferreyra, Córdoba.
Comenzó a producirse hace 45 días.
El objetivo para 2025 es fabricar 15.000 unidades, y 45.000 por año desde 2026.
La marca aspira a cubrir el 10% del segmento de pick-ups, que representa el 20% del mercado total.
Para lograr una presencia significativa, necesitarían vender al menos 13.000 unidades en 2025.
¿Cómo impacta este cambio?
La salida de producción de Taos, Frontier y Alaskan implicará una pérdida estimada del 5% del parque nacional de vehículos.
La llegada de Titano solo compensaría con un 2% estimado.
La clave estará en el desempeño futuro de la pick-up “Niágara”, un nuevo modelo de media tonelada que comenzaría a producirse en 2026 como sucesora indirecta de la Alaskan.
¿Crisis o reconfiguración?
Aunque algunas marcas dejan de fabricar en Argentina, el foco parece estar migrando hacia segmentos estratégicos como el de las pick-ups, donde se concentra una porción cada vez más importante del mercado. Sin embargo, el retroceso en la fabricación local genera interrogantes sobre el futuro de la industria automotriz nacional frente al crecimiento de las importaciones.
