Mientras las acciones argentinas repuntaron en Buenos Aires y en Wall Street, el índice que mide la desconfianza financiera escaló a 898 puntos básicos y encendió alarmas entre los inversores.
La jornada del miércoles dejó señales mixtas en el mercado argentino. Si bien los bonos en dólares y el S&P Merval lograron un rebote tras las fuertes pérdidas del martes, el riesgo país no dio tregua y alcanzó los 898 puntos básicos, un valor que no se registraba desde abril.
El salto del indicador elaborado por JP Morgan, que avanzó un 8,3% en solo un día, estuvo directamente vinculado a la presión cambiaria y al retroceso previo de la deuda soberana. “El mercado sigue dominado por la volatilidad y la falta de confianza en el rumbo económico”, señalaron operadores financieros.
En este contexto, la incertidumbre electoral y las tensiones cambiarias vuelven a condicionar las expectativas, dejando un panorama abierto de cara a las próximas semanas.
