Una joven brasileña identificada como Penélope, conocida en redes sociales como “la musa del crimen”, murió durante el megaoperativo policial realizado en los complejos de Alemão y Penha, en Río de Janeiro, que dejó más de un centenar de muertos. Según confirmaron las autoridades locales, la mujer era una de las principales integrantes del Comando Vermelho (CV), la organización narco más poderosa de Brasil.
De acuerdo con fuentes de las Fuerzas de Seguridad de Río citadas por el portal g1, Penélope se resistió al arresto y abrió fuego contra la policía, siendo abatida durante el enfrentamiento. Su cuerpo fue hallado en las inmediaciones de la comunidad de Penha, vestida con uniforme camuflado, chaleco antibalas y botas tácticas.
Quién era Penélope
Penélope tenía 25 años y era oriunda de una favela del norte de Río de Janeiro. Según el Ministerio Público de Río, integraba la línea de defensa del Comando Vermelho, encargada de proteger rutas de escape y puntos de venta de drogas.
La joven había ganado notoriedad en redes sociales, donde se mostraba armada y rodeada de lujos. En su cuenta de Instagram —que acumulaba más de 50.000 seguidores antes de ser eliminada tras su muerte— solía publicar imágenes con armas de alto calibre, chalecos antibalas, joyas y fajos de dinero. Su estilo ostentoso y desafiante la convirtió en un símbolo de la cultura de “glamour” criminal que rodea al Comando Vermelho en algunas comunidades cariocas.
El diario O Globo informó que su apodo, “la musa del crimen”, se popularizó entre simpatizantes del CV y la transformó en una figura reconocida tanto dentro como fuera de las favelas.
Un operativo sin precedentes
El operativo en el que murió Penélope ha sido descrito por las autoridades como uno de los más grandes en la historia reciente de Brasil. Las fuerzas de seguridad realizaron una amplia incursión en las zonas dominadas por el Comando Vermelho, dejando un saldo de 121 muertos, entre ellos varios sospechosos y efectivos policiales.
El despliegue generó un intenso debate sobre la violencia policial y el control del narcotráfico en las favelas de Río, donde la lucha entre el Estado y las bandas criminales continúa cobrando vidas y profundizando la crisis social.
