La eliminación de las PASO vuelve a estar entre las prioridades.
Las denuncias contra el jefe de Gabinete habían frenado acuerdos políticos.
Luego de semanas marcadas por la polémica en torno al jefe de Gabinete, el oficialismo busca retomar la iniciativa en el Congreso y avanzar con su agenda legislativa.
Desde La Libertad Avanza consideran que el reciente informe de gestión permitió cerrar una etapa de tensión política y abrir paso a la reactivación de proyectos que habían quedado relegados.
Entre las prioridades se encuentra la eliminación de las elecciones Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), una reforma que el Gobierno pretende impulsar este año, aunque enfrenta resistencias dentro del propio arco político.
Durante los últimos meses, las denuncias contra el jefe de Gabinete concentraron la atención pública y dificultaron la construcción de consensos en el ámbito legislativo.
En ese contexto, distintos sectores aliados y de la oposición manifestaron reparos sobre algunos puntos de las iniciativas oficiales, especialmente en lo referido a la reforma electoral.
Además, la inclusión de otros proyectos dentro del mismo paquete, como Ficha Limpia, generó tensiones adicionales y pedidos para que se traten por separado.
Por otro lado, también se analiza avanzar con otras iniciativas, como la denominada “Ley Hojarasca”, orientada a derogar normativas consideradas obsoletas, y un proyecto vinculado a la propiedad privada que cuenta con mayores posibilidades de consenso.
Sin embargo, el escenario continúa siendo complejo y el oficialismo deberá negociar con gobernadores y bloques aliados para reunir los votos necesarios y lograr que sus propuestas avancen en el Congreso.
