Estados Unidos atacó un carguero que se dirigía a Irán y crece la tensión en Medio Oriente

DESTACADO DEL DIA Mundo

Las Fuerzas Armadas de Estados Unidos confirmaron este sábado que atacaron e inutilizaron un buque carguero que navegaba con destino a Irán, en un nuevo episodio que profundiza la tensión en Medio Oriente.

Según informó el Comando Central de Estados Unidos (Centcom), el operativo se realizó el 29 de mayo contra el carguero M/V Lian Star, de bandera de Gambia, que se dirigía hacia un puerto iraní.

De acuerdo con la versión oficial, la embarcación ignoró más de veinte advertencias emitidas por las fuerzas estadounidenses desplegadas en la zona. Ante la falta de respuesta de la tripulación, una aeronave lanzó un misil Hellfire contra la sala de máquinas del buque, dejándolo fuera de servicio.

“El barco ya no se dirige a Irán”, señalaron voceros del Centcom tras el operativo.

Hasta el momento, las autoridades estadounidenses no informaron si el ataque dejó víctimas o heridos, ni brindaron detalles sobre el estado de la tripulación o de la carga transportada.

Un escenario cada vez más delicado

El incidente se produjo en medio de un contexto de alta tensión entre Estados Unidos e Irán, pese a la vigencia formal de un alto el fuego y a las negociaciones diplomáticas que continúan sin avances significativos.

Washington mantiene restricciones sobre el tráfico marítimo con destino a puertos iraníes, mientras que Teherán sostiene medidas que afectan la navegación en el estratégico estrecho de Ormuz, una de las principales rutas mundiales para el transporte de petróleo y gas.

Según el Centcom, desde la implementación de estas medidas las fuerzas estadounidenses inutilizaron cinco embarcaciones comerciales y desviaron más de un centenar de buques que intentaban dirigirse a territorio iraní.

Negociaciones sin avances

El ataque ocurre en un momento en que continúan las gestiones internacionales para alcanzar un acuerdo que reduzca las tensiones y garantice la libre circulación marítima en la región.

Sin embargo, las diferencias entre ambas partes sobre seguridad, sanciones económicas y control del tráfico naval mantienen estancadas las conversaciones.

La comunidad internacional sigue de cerca la situación ante el riesgo de una escalada que pueda afectar la estabilidad regional, las rutas comerciales y el suministro energético global.