La Justicia investiga la muerte de Juan Ignacio Sequeiras, un hombre de 67 años que estaba internado en terapia intensiva del Hospital Durand, luego de que una mujer ajena al área fuera encontrada dentro de la habitación pocos minutos antes de su fallecimiento.
El hecho ocurrió durante la mañana del viernes 22 de mayo, cuando el paciente permanecía internado por una neumonía bilateral y complicaciones cardíacas. Según relató la familia, horas antes los médicos les habían brindado un parte alentador sobre su evolución.
De acuerdo con el testimonio de Germán Sequeiras, hijo de la víctima, a las 11 de la mañana el personal médico informó que su padre presentaba mejoras: no tenía fiebre, saturaba correctamente y comenzarían a reducir parte de la medicación.
Sin embargo, cerca de las 11:20 sonó la alarma de la unidad de terapia intensiva. Una enfermera ingresó a la habitación y encontró a una mujer descalza parada frente a la cama del paciente. Juan Ignacio ya se encontraba descompensado.
“El jefe de terapia nos dijo que la sacaron del brazo mientras el personal intentaba reanimar a mi papá durante 30 minutos, pero no pudieron salvarlo”, sostuvo el hijo.
Contradicciones y una investigación en curso
Desde el Ministerio de Salud porteño señalaron que el fallecimiento ocurrió “en circunstancias que se están analizando” y confirmaron que una persona ajena al equipo médico ingresó al área en el mismo horario.
No obstante, indicaron que hasta el momento no se pudo establecer una relación directa entre esa mujer y la muerte del paciente.
La familia, en cambio, sospecha que pudo haber manipulado el respirador. Según Germán Sequeiras, su padre permanecía intubado y con asistencia respiratoria mecánica hasta pocos minutos antes de morir.
“Mi hermano lo vio conectado 15 minutos antes”, aseguró.
Las versiones sobre la identidad de la mujer son contradictorias. Algunas fuentes sostienen que sería una paciente con problemas de salud mental que se habría escapado de otra área del hospital; otras indican que podría tratarse de una persona que ya había protagonizado episodios similares en distintos centros de salud.
La investigación busca ahora determinar dos cuestiones centrales: cómo murió exactamente el paciente y de qué manera una persona ajena a terapia intensiva logró ingresar hasta la habitación sin ser detenida.
Mientras tanto, el cuerpo de Juan Ignacio Sequeiras continúa en la morgue judicial a la espera de los resultados periciales y de la autopsia correspondiente.
