Con la llegada de las bajas temperaturas y el aumento del consumo energético en los hogares, vuelve a tomar protagonismo el subsidio para garrafas, una asistencia clave para miles de familias argentinas que no cuentan con acceso a la red de gas natural.
Se trata del ex Programa Hogar, una ayuda económica destinada a cubrir parte del costo del gas envasado, fundamental para cocinar y calefaccionarse durante los meses más fríos del año. Actualmente, el beneficio permite recuperar hasta $9.593 por cada garrafa adquirida.
Quiénes pueden acceder al beneficio
El subsidio está dirigido a hogares que no tienen conexión domiciliaria de gas natural y que utilizan garrafas como principal fuente de energía.
Para acceder al programa, los solicitantes deben cumplir con una serie de requisitos:
- No contar con conexión a la red de gas natural en el domicilio.
- Que ningún integrante del grupo familiar figure como titular del servicio de gas de red.
- No ser beneficiario de la Tarifa Social de Gas.
- Tener ingresos familiares que no superen los dos Salarios Mínimos, Vitales y Móviles (SMVM).
En los hogares donde resida una persona con Certificado Único de Discapacidad (CUD), el tope de ingresos se amplía hasta tres salarios mínimos.
Cómo hacer el trámite
La inscripción continúa abierta y puede realizarse de manera online a través de canales oficiales, lo que permite agilizar el proceso y evitar traslados.
Los interesados pueden iniciar el trámite mediante:
- Mi Argentina
- Secretaría de Energía de la Nación
Desde allí deberán completar la solicitud y verificar que los datos personales y del grupo familiar estén actualizados.
Cómo se cobra el subsidio
El pago del reintegro se realiza a través de plataformas digitales habilitadas , con el objetivo de facilitar el acceso al beneficio y acelerar la acreditación.
Entre las opciones disponibles figuran:
- BNA+ del Banco Nación
- MODO y entidades bancarias adheridas.
Una ayuda clave para atravesar el invierno
Durante el invierno, el consumo de garrafas suele incrementarse especialmente en regiones sin infraestructura de gas natural, donde las familias dependen exclusivamente del gas envasado para calefaccionarse y cocinar.
En ese contexto, el ex Programa Hogar se consolida como una herramienta de alivio económico para sectores vulnerables, permitiendo reducir el impacto de los costos energéticos en uno de los momentos más exigentes del año.
