YPF anunció que sus combustibles subirán 1% desde hoy, jueves 14 de mayo, y ratificó que mantendrá por otros 45 días el esquema para amortiguar el impacto de la volatilidad internacional del petróleo en los surtidores.
La definición fue comunicada ayer por el presidente y CEO de la compañía, Horacio Marín, a través de un posteo en redes sociales, en medio de la continuidad de las tensiones en Medio Oriente y de la fuerte suba que mostró el barril de Brent desde el inicio de la crisis.
Marín explicó que la empresa seguirá utilizando una “cuenta compensadora” para absorber temporalmente esas variaciones y recuperar luego el ingreso diferido “durante el tiempo necesario”, una vez finalizado el conflicto. Es decir, la petrolera buscará extender en el tiempo la convergencia entre los precios locales y las cotizaciones internacionales para recomponer gradualmente el diferencial acumulado.
El resto de combustibles
El mercado local está dominado por cuatro grandes empresas: YPF concentra el 55% del despacho, seguida por Shell (19%), Axion Energy (14%) y Puma Energy (5%). Dado el peso decisivo de la petrolera de control estatal, el resto prefiere esperar a ver qué hace YPF antes de actualizar sus propios precios. La compañía suele funcionar en los hechos como el termómetro y el regulador informal del mercado.
Shell, Axion Energy y Puma Energy siguieron la misma línea, a través de un acuerdo informal entre productoras y refinadoras: las primeras les venden el crudo por debajo de la cotización internacional y esperan recuperar luego parte de esa diferencia cuando el precio baje. No hay contratos específicos para ese esquema, pero en los hechos las productoras absorben parte del costo financiero del atraso. En ese contexto, la estabilidad cambiaria opera como un alivio parcial: el tipo de cambio oficial mostró una apreciación del 4,5% en lo que va del año, lo que ayuda a moderar parte de los costos en pesos de las petroleras.
