Tres estudiantes de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad Nacional del Nordeste denunciaron por presunto acoso sexual a un docente titular de esa unidad académica. La presentación fue realizada ante las autoridades universitarias con patrocinio legal y derivó en la activación del protocolo institucional para situaciones de discriminación y violencia de género.
Según trascendió, las alumnas señalaron que el profesor mantenía una conducta reiterada que incluía mensajes de texto de carácter extraacadémico e invitaciones a su domicilio particular. De acuerdo con el relato de las denunciantes, las propuestas fueron rechazadas en reiteradas oportunidades.
Las estudiantes también sostuvieron que, tras negarse a esos acercamientos, fueron desaprobadas en instancias evaluativas de la materia, situación que las obligaba a rendir exámenes recuperatorios.
Ante la denuncia, las autoridades de la facultad dispusieron como medida preventiva el cambio de cátedra de las tres alumnas para evitar que continuaran siendo evaluadas por el docente denunciado. Sin embargo, la decisión generó cuestionamientos debido a que el profesor continúa desempeñando sus funciones mientras se sustancia el procedimiento correspondiente.
Fuentes vinculadas al caso indicaron que existirían antecedentes de denuncias o señalamientos similares contra el mismo docente, aunque remarcaron que muchas estudiantes optan por no formalizar sus acusaciones por temor a posibles represalias académicas.
El caso volvió a poner en debate la eficacia de los protocolos de género vigentes en el ámbito universitario y los mecanismos de protección destinados a las víctimas durante la tramitación de las denuncias.
